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      Historieta Argentina de Aviación. (# )

 
Historieta Argentina de Aviación. Humorismo, Aventura y Epopeya.
(Cubierta de una revista argentina con historietas de aviación, Ofensiva, de 1966)Los aviones son los símbolos que unifican, que entroncan, que enlazan el progreso con el riesgo, y para la ciudadanía representan la gloria y la emoción.

La sonrisa que siempre acompaña los retratos e imágenes de Jorge Newbery nos muestra el rumbo que adquieren las historietas argentinas de aviación con temática nacional: Cirilo, copiloto y Lúpin, la más importante de aviación. Luego con el bautismo de fuego de nuestros aviadores militares el drama y la tragedia pasan a formar parte de las historietas de aviación con temática local.

La revista Lúpin de sostenida e inteligente permanencia editorial es la más importante del genero, son sus personajes además del héroe que le da el título: Bicho y Gordi, Resorte, Saltap, Piedrito y Saurito, Alfeñique, Purapinta, El gatito Juanchi, Mosca Kid, etc.

Aquellos intrépidos pilotos.

La temática del genero mayoritariamente gira en torno de las guerras mundiales, y la mano de Oesterheld lanza en su momento historias que no son belicistas, que siempre tienen un dejo de humanidad, aunque la guerra esté presente.

Los artistas que realizan historias de aviación evolucionan indefectiblemente hacia las historias futuristas, realizando ingenios aéreos realmente espectaculares. Vuelan en las historietas de aviación, y luego, siguen volando con la imaginación hacia épocas futuras. Sucede con Oesterheld y Solano, con Barreiro y Giménez, con Pérez y Balcarce, incluso con los creadores de Lúpin que incluyen un gran personaje como El hombre de otra galaxia. Observamos a los arriesgados pilotos de historietas bélicas maniobrando por el aire, que se convierte así en el escenario multifacético del prodigio, el arrojo y el asombro constante y permanente. Estos pilotos de la historieta ya han ganado todas las batallas de las viñetas, aunque sean derrotados en la trama. El vuelo abre la imaginación y ésta no tiene limites.

En la historieta argentina de aviación están presentes todas sus disciplinas. En Lúpin, La aviación civil y deportiva, pues hay historias con aviones correo, fumigadores, acróbatas del aire o simplemente amigos de aeroclub que vuelan por placer. En Joe Zonda se halla presente la aviación comercial y de carga. En La Batalla de las Malvinas, aparece la aviación militar de todas las Fuerzas Armadas, de la Fuerza Aérea con los Mirage, Dagger, Pucara, etc., la aviación de la Armada (marina) con los Super Etendart y los A4Q que operan desde el portaaviones, y la aviación del Ejército que transporta tropas, armamento, etc.

Historietas y revistas argentinas sobre aviación


He aquí un primer acercamiento a los hitos de la historieta argentina de aviación.


Águila Negra
. Por Solano, Zapietro (o sea, Collins). Historias de la RAF. Por Solano y equipo producidas con destino a Fleetway. Esta editorial inglesa, inicialmente llamada Amalgamated Press, se fusionó con otras para convertirse en Fleetway Publications (luego, con nuevas fusiones, se llamó I.P.C.: International Publishing Company). Allí trabajaron Solano, Roume, Breccia, Pratt, etc. El equipo del primero estaba formado por los hermanos Julio y Jorge Schiaffino, José Muñoz (luego famoso dibujante de Alack Sinner), una piba Silvia y dos muchachos más... según cuenta el propio Solano y realizando 100 paginas por mes sin firma- Cuando Solano se equivocaba y firmaba los trabajos la editorial borraba la firma, dado que era un producto industrial de consumo masivo. Cada vez que la editorial quería lanzar una serie nueva Solano caracterizaba los personajes, fijaba la ambientación, comandaba su equipo. Cuando la serie estaba suficientemente rodada se la pasaban a otro grupo y le encargaban una nueva serie y volvía a girar la misma rueda. (1)

Amapola Negra. Por Oesterheld y Solano. En Hora Cero. Luego será revisado en As de Pique.

As de Pique. Reelaboración de Amapola Negra por Ricardo Barreiro y Juan Giménez. Obra desarrollada entre 1976-79 en Skorpio, a la manera de los viejos episodios de Amapola negra de Oesterheld y Solano, donde el protagonista es una fortaleza volante durante la II Guerra Mundial. Son treinta episodios en blanco y negro que fueron seriados en Lancio Story de Italia y el Comix Internacional español.

La Batalla de las Malvinas. Por Barreiro, Macagno, Pedrazzini, Perez, Medrano. En Fierro, en 1984. Las historietas de aviación exigen documentación para situar convenientemente los personajes, los ambientes y el trasfondo histórico- social y político de la época. En la Batalla de las Malvinas publicada en Fierro fue necesario realizar ese arduo trabajo. Es un hito el capítulo 4, de Barreiro, Pedrazzini y Medrano, cuyo título es “Bautismo de Fuego”. Aquí los pilotos argentinos entran en acción y en la historia grande. Batalla de la Malvinas es una historieta integral que combina las operaciones en tierra, aire y agua, y relata varias historias: 1) Nos muestra los espacios y las armas desplegados ya en plenitud para descerrajar escenas culminantes de batallas heroicas. 2) La historia de Tito y Rodolfo y su epopeya. 3) la participación de los periodistas Jorge Rossetti y Ernie Pike como corresponsal de guerra como homenaje a Oesterheld (aquí Ernie es neutral pero hoy sabemos que los estadounidenses fueron absoluta y firmemente pro británicos).

Esta historieta argentina revela crudamente las dimensiones de la guerra: el heroísmo, la victoria, y la mezquindad, las pequeñeces y avivadas. Nos conmueve por el dolor que siente una madre por su hijo muerto o que luchó en vano y es humillado y derrotado. Nos muestra el preciso Exocet, la cruz hecha sobre la silueta del Sheffield en los inventarios de la fuerza invasora. No es una historieta histórico / realista. Es una historia de ficción. No obstante los hechos que se narran son auténticamente históricos. Los héroes son los militares, los diferentes cuerpos, los aparatos en su conjunto, y son héroes colectivos, no se nombran a los pilotos que participaron en las acciones. No se ensalza a los militares que estaban en el poder, entonces, se resaltan las hazañas y se cuentan las tragedias. No es una historia militarista, es humanista, que ocurre y es ambientada en lugares geográficamente precisos; es patriótica como corresponde pero es crítica. No es belicista, flota en el aire la presencia de Oesterheld, no sólo por Ernie Pike, sino por esa paradoja de la historia cargada de humanismo pero en medio de la conflagración, de la acción más violenta que puede encarar un ser humano: la guerra. Barreiro ya lo había experimentado en As de Pique.

Según la crítica visión de Arturo Arroyo lo que se cuenta en Fierro es la historia a través de la versión enemiga y con su encuadre ideológico como guía: una invasión, generales soberbios e irresponsables, tozudez de las autoridades, oficiales autoritarios e ineficientes y la dictadura manipulando un autentico fervor nacionalista como diversión política. Es una temática delicada y no podemos tratarla en tan poquitas líneas.

Donde el cielo es más azul. Por Juan Giménez. En Fuego.

Escuadra Zenith. Por Alberto Breccia.

El escuadrón de las águilas. Por Ray Collins y Martinez). Estos héroes del aire lucen sus habilidades en acciones bélicas con episodios llenos de fuerza y acción.

Hazañas de la guerra. Por Oesterheld, de 1965

Invasión. Revista con historietas de aviación.

Invasores. Por Balcarce y Dones.

Islas. Por Balcarce y Perez.

Joe Zonda copiloto. Por Oesterheld y Solano. En Hora Cero. Las alas como sinónimo de aventuras y las peripecias impregnadas de humor las vemos en Joe Zonda, copiloto, que nace en abril de 1957 en Frontera, aquella revista chiquita 64 paginas de historietas completas mensuales. En 13 paginas caben 90 cuadritos de desarrollo, a cargo de H. Sturgiss (seudónimo de Oesterheld). Se trata de una historieta memorable, primero por su personaje: un joven mendocino llegado a la capital, que todo lo que sabe lo aprendió por correspondencia. Trabaja junto al piloto Raf que conduce aviones para Last Minute Company Inc. Un DC3 inolvidable. Raf bautiza Joe a Cirilo y desarrolla sus aventuras en el Pacifico Sur mágicamente cercano cruzando la cordillera, bajo las asechanzas del infatigable Octopus y sus maldades. El Zonda es un recio viento de la región cuyana -Mendoza, San Juan, San Luis- y es sinónimo de fuerza y acción.

En Joe Zonda, Oesterheld logra todo: pintura exacta de los personajes, intriga liviana pero ingeniosa, saludable humor. A Joe y Raf se les acoplará Pikli, un aborigen. Es la formula perfecta del equilibrio del “equipo aventurero” tradicional de Oesterheld ya experimentada en Bull Rocket: dos coprotagonistas, Bull y Bob (el rubio y el morocho), y un tercero con humor, como Pic, el mecánico de Bull. Joe Zonda cada vez se afirma más en el humorismo dentro de aventuras pintorescas, peripecias impregnadas de humor donde el héroe argentino no tiende a ser dramático y apela al humorismo como en Vito Nervio. Continúan la serie Julio Schiaffino en dibujos y Jorge Mora en guiones. Joe Zonda mantiene aún hoy la vigencia absoluta de una obra maestra.

Ofensiva. Por Oesterheld, Zoppi, Solano y otros. En 1966. Revista con dibujos de Zoppi, Solano y varios más, y textos de Oesterheld. Aquí las historietas de aviación muestran las acrobacias aéreas de sus protagonistas, el afinado nervio, la precisa agilidad y el espíritu aventurero, para brindar al lector un gran espectáculo visual y representa el arriesgado oficio de los aviadores que pilotean en la ficción, los cuales se vuelven héroes, míticos.

Puesto avanzado. Por Barreiro y Giménez. Es considerada la historieta definitiva de aviación por Barreiro, su genero es futurista.

Responda Shepard. Por Pereyra. En Fierro.

Su dibujo es en estilo medianamente realista y, si bien el género es la aviación, su temática es de tinte trágico / dramático pero no aventurero, acorde con el estilo imperante en la publicación. Es un todo hallazgo que se hace necesario revisar.

Historietas de ciencia ficción. Es importante la aviación en seriales como Malvinera en Pucará o Los hijos del Sol, y es fundamental para comprender La guerra a los Antartes, la obra con dibujos de Gustavo Trigo y guión de Oesterheld.

Otras historietas protagonizadas por aviadores en Argentina serían las tiras diarias en Noticias Gráficas y Crítica, Ellas y las dominicales en publicaciones de Editorial Láinez: Ra-Ta-Plan, Selecciones Gráficas, Pucky y El Gorrión. Y en Editorial Columba en El Tony.

(1) Viendo esto resulta casi nimio la cuestión de la mentada ausencia de la firma de Wadel cuando el guionista adaptaba novelas y relatos clásicos de Salgari, Verne y tantos otros. Recién vimos que Solano creaba y creaba, trabajaba y trabajaba con su equipo y ni siquiera iba su firma. Que notable diferencia con las publicaciones de superhéroes, en las cuales figuran todos y cada uno de los realizadores: desde el que tuvo la idea y hasta el que le dio el toque final.


LÚPIN Y SUS AUTORES

Dos números de la revista de historietas Lúpin, concretamente los números 329 y 343, que observan un cambio en el logotipo para el títuloLa historieta y revista más importantes en las que la aviación es el eje central es Lúpin y la publicación homónima. Vivió 44 años como historieta desde su aparición en Capicúa, y 38 años como título de revista, Lúpin el piloto.

“Lúpin el piloto” nació como una historieta de aviación predominantemente civil y deportiva. En ella los términos que se utilizan son precisos en lo técnico y en la jerga en que los personajes hablan se demuestra el conocimiento de esta disciplina. Así encontramos expresiones como: Se plantó, darle pala, panne, elevarse en candela´, viraje, decolar, golpe de timón, trompo violento, carlinga, remontar, aeroclub, reaprovisionamiento, trimotor, Avion Jenny ´la petisa´ (el Curtiss JN-4), picar, pasada rasante, turbina, eyectarse, nivelado, aeroposta, etc., etc. Lúpin debe su título precisamente a la castellanización de una maniobra aérea, looping.

El autor de “Lúpin” y luego editor de Lúpin fue Guillermo Guerrero, quien en realidad se “autohistorietizó”. Guerrero (Buenos Aires, 27-VII-1923), vivió durante 30 años en la calle Bauness, al 2600 donde su papá regentaba una peluquería. Guerrero tenía un proyector de cine a kerosene; las películas las compraba a 5 centavos el metro y proyectaba esos pedacitos de fotogramas. Con tinta china dibujaba sus propias historias y los chicos iban a verlas a su casa. Con los papeles que le daba el almacenero comenzó a hacer un diario a lápiz, Semanario Bohemio, con notas sobre el barrio e historietas. Los clientes de la peluquería lo leían y hasta ponían avisos como Tienda La Mision y un militante de la U.C.R. en tiempos electorales.

Guerrero a los 7 años envía un dibujo a Caras y Caretas y la revista lo publica en su pagina infantil. El dibujo es premonitorio: dos aviones haciendo acrobacias aéreas. Aquello parecía indicar su vocación por el dibujo, la aviación y las revistas humorísticas, tres cosas que desarrolló posteriormente en su vida de adulto y con mucho éxito.

Desde 1938 y durante nueve años trabaja como ayudante de Lino Palacio hasta que en 1940 el diario La Razón publica su primera historieta: “Villa Mosquete, 1625”. Con Palacio lo primero que hizo fue pintar los trajes de negro de “Don Fulgencio” y dibujar el título de la portada de Billiken. En 1941, Guerrero llegaría a conocer a Walt Disney, amigo de los artistas argentinos, mientras trabajaba con Lino. Por la mañana trabajaba con Palacio haciendo “Ramona” y a la tarde concurría a las oficinas de Rico Tipo, donde conoció a Sidoli (Dol) en 1947. Ese mismo año ingresa en la mítica Rico Tipo y labora en ella hasta su cierre en 1973, llegando a ser Jefe de Dibujantes.

Al conocer las revistas para las cuales dibujó Guerrero nos damos cuenta que ingresamos en la Historia de la Historieta, el Humorismo y el Periodismo argentinos. Vean si no: Don Fulgencio, Bicho Feo, El Laborista, El Hogar, Mundo Deportivo, Antena, Tit-Bits, Campeon, El Trencito, La Revista Dislocada, Tibor Gordon, Popurri, Figuritas, Avivato, Bomba H, Afanancio, Piantadino, Loco Lindo, Picardia, Petitera, etc. Los personajes de Guerrero son, entre otros: Lere-Lere, Tatita, Riverito y Bocarin, Canelon el Utilero, Rubita, Tanguito, y Langosta, Al Feñique, Piedrito y Saurito, Mosca Kid. Pero su creación más importante es Lúpin, el piloto. Guerrero también ilustro cuentos, chistes, carátulas y trabajos publicitarios.

Fue uno de los primeros socios de la Asociación de Dibujantes de la Republica Argentina, y Vicepresidente del Círculo de Humoristas Argentinos. Es socio vitalicio del Aero Club Argentino, pues se recibió de piloto aviador en diciembre de 1955. Posee gran cantidad de maquetas de aviones (cuyos planos publicaba en revista Lúpin). También es miembro del Círculo de Escritores de Aeronáutica y ha sido galardonado por sus vecinos con el Título de Vecino ilustre del Barrio de Villa Urquiza.

Tito Sol, el director de Lúpin, también conocido por Dol, era Hector Mario Sidoli. Este envió a los 8 años un dibujo que fue publicado en la revista infantil Bolita, y a partir de allí comenzó su exitosa carrera con las historietas.

A los 9 años elaboró sus primeras películas de cine en 35 mm.; limpiaba unos metros de película, dibujaba las secuencias y luego con un viejo proyector a manivela las proyectaba para disfrute de sus amiguitos. A los 11 años se publican sus primeros argumentos de historieta cuando la revista El Tony de Editorial Columba premiaba con unos pesitos y publicaba los mejores textos que llegaban para la historieta “Rulito, el gato atorrante”, que en esos tiempos pertenecía a los lectores. Tito Sol se interesa por el dibujo, por el cine y también por la fotografía (se fabrica sus propias cámaras y filmadoras) y también se interesa por la astronomía, fabricando sus propios telescopios. Otra de sus preferencias es la electrónica. Todo esto explica por qué en la revista Lúpin abundan las notas sobre hobbies, circuitos, electrónica y se enseñe la fabricación de telescopios, cámaras, etc. amen de lo relacionado con el aeromodelismo y la aeronavegación si bien esto ultimo es influencia de Guerrero.

Tito trabaja como dibujante para la Editorial Siluetas que publica revistas femeninas hasta que el gran Divito lo convoca para diagramar las revistas Chicas y Rico Tipo. Allí publica chistes y la historieta “Volatín” entre otras. Sus dibujos aparecen en Argentina, Chile, Brasil, Francia, Italia y Alemania, es la época dorada de la historieta argentina y Rico Tipo es la revista más vendida de todos los tiempos, sólo igualada por Patoruzú, cuyos dibujos son distribuidos por United Press International desde Nueva York. Sidoli crea entonces sus historietas clásicas: “Saltapones”, una especie de inventor, algo así como el propio Tito; también dibuja aventuras de Manija el camarógrafo, de Resorte el ayudante del Profe (todos ellos también con algo de las características de Sidoli), Bicho y Gordi, etc. Cuando Guerrero y Dol deciden editar una revista propia el genial Divito se une a ellos y surge Lúpin. Divito fallece trágicamente en un accidente y por ello Rico Tipo la continúan editando sus socios. En 1966 aparece revista Lúpin que sigue publicándose al día de hoy renovada con artículos sobre internet e historietas más cercanas a la tecnología actual y a la ciencia ficción, como “El Hombre de Otra Galaxia”, cuyo autor es Héctor Sidoli.


La revista Lúpin

Personajes Personajes
Personajes Personajes

Guerrero, Divito y Sidoli fundan Ediciónes G.D.S. y deciden publicar la revista Lúpin. Los nombres que se barajaban en un principio para el título eran Aventurietas o Resorte, hasta que finalmente quedo Lúpin. Aparecio el 1-II-1966 con una tirada de 3.500 ejemplares.

Lúpin es un menudo piloto de aviación, una caricatura de su propio autor y que hoy está en boca de todos pues el sobrenombre del actual Presidente de la República Néstor Kirchner es, justamente, Lúpin por el parecido físico que tiene con el personaje.

Aparte de ser una revista de historietas, Lúpin se hizo famosa por los planos para armar modelos de aviones, en lo cual ponía gran esmero Guerrero. A partir de 1969 y luego de la muerte de Divito, Guerrero y Sidoli le dieron a la revista el formato que ellos deseaban, potenciando el aspecto técnico. Gustó mucho y recibieron miles de cartas. Hasta el día de hoy siguen escribiendo ingenieros, pilotos y hasta un astronauta argentino de la NASA que fueron de aquellos chicos lectores de la revista.

La fantasía y la inocencia de una época ya ida se reflejan en cada historieta de la revista. Lúpin y sus compañeros son los personajes sobrevivientes de una forma clásica de dibujar y escribir historietas y que aún mantienen su vigencia a pesar de todo. Sobre su creación decía Guerrero: «Nosotros no tenemos muchas pretensiones de obtener dinero, nos conformamos con lo que nos deja la revista y tratamos de mantenerla lo mejor posible».

La revista Lúpin ocupaba, hasta 1999, 2 oficinas del tercer piso del edificio Gloria en la calle Presidente Roque Saenz Peña (Diagonal Norte), 825, el mismo sitio de la redacción de Rico Tipo. Hoy, Lúpin está instalada en la Oficina 213 del segundo piso de la calle Sarmiento Nº 412.

En lo formal, Lúpin siempre lució un aspecto de realización casera, amateur, por su impresión sumamente modesta. Por sus características puede decirse que ocupa un lugar intermedio entre una revista estudiantil (Billiken, Anteojito, Genios) y una revista técnico práctica como Mecánica Popular o Gente Práctica. Es exactamente el paso siguiente que da un niño al convertirse en jovencito y que deja de leer las revistas estudiantiles; por supuesto es un jovencito cuyas inquietudes se inclinan hacia lo técnico. Un joven ya más crecido busca la revista técnica pero nunca deja la Lúpin pues ya le conquistó el corazón y la seguirá adquiriendo más esporádicamente durante toda su vida. Esto ocurre durante ya casi cuarenta años; y los lectores de Lúpin son de todas las edades.

Lúpin publica en todos los números siete historietas distintas: cinco de ellas son de relatos completos y dos son tiras.

Purapinta (un guapo no muy guapo o sea no muy valiente) siempre aparece en la pagina 1, debajo del título de la publicación y del texto que dice: “Director: H. Sidoli”. Las cinco historias completas se componen de tres títulos fijos: Bicho y Gordi, Resorte, ayudante del Profe y la principal Lúpin, el piloto. Las dos historietas restantes son títulos rotativos: Saltapones,Piedrito y Saurito,Al Feñique, Mosca Kid. La tira restante es “El gatito Juanchi”. Al Feñique es un gángster medio policía. Kid Mosca es un boxeador con anteojos. Bicho y Gordi son dos amigos adolescentes protagonizando enredos junto con Bubi y las chicas (Tili y Alicia). Y, finalmente, Saltapones es un inventor amateur atolondrado que vive con su esposa Nilda. Tanto en Bicho y Gordi como en Saltapones abundan los cartelitos risueños como en Resorte.

Las paginas de Lúpin también están pobladas de pequeños artículos e informaciones de tipo técnico científico, de planitos con circuitos, de ideas practicas, de hobbies. No faltan desde el primer número los planos para realizar maquetas de aviones, la promoción del aeromodelismo fue siempre prioridad de Lúpin, y es el corazon mismo de la revista. Otra de las características de Lúpin es la existencia del Correito del Gordi, una sección de correo de lectores donde la revista toma contacto más directo con sus seguidores, siempre en tono ameno y cordial.

Lúpin, la revista de las cositas muy utiles. Más de cuatrocientos números y casi cuarenta años publicándose. De formato apaisado (formato Patoruzú, como escriben los que desean orientar y ubicar enseguida a los curiosos), de 14 x 20 cm., con 64 paginas de papel modesto, en blanco y negro. Las cubiertas son en colores y con papel más satinado. En la primera página de su contenido reza “Revista mensual de historietas y técnicas didácticas para jovencitos”, editada por Ediciónes G.D.S., impreso por la Sociedad Impresora Americana S.A.I.C.

En el número 447, Año XXXVII, de XII-2002 cambia su presentación, esta vez el título es Lúpin, historietas y hobbies. Eleva su precio a $ 2,50 pero su tamaño es menor (13,5 x 19,5 cm.) y el papel de su tapa es más rustico. Ahora está impresa en Arco Iris Impresiones S.A. Como aliciente anuncia la “Version Digital de la Revista desde el primer número de la colección” (el de II-1966), en siete discos ópticos adquiribles a $ 40 cada uno. Por esto, Lúpin es la única revista argentina digitalizada desde el número 1 al 243 (aproximadamente 36 revistas por cada cedé, más un disco con todos los suplementos de aquellos años) y es la publicación más innovadora del periodismo argentino [ más información en revista-Lúpin@argentina.com. Y en www.revista-Lúpin.com.ar ].

El último número consultado para la realización de este artículo ha sido el 461, de febrero de 2004, que presenta las mismas características formales, de impresión, y contenidos.

Las aventuras de Lúpin el piloto

Todas las historietas de Lúpin son de tipo humorístico y específicamente cultivan el humor blanco. Son todas tramas de aventuras y llenas de optimismo aunque a veces hay sorpresas como cuando El Hombre de Otra Galaxia ataca a los soldados de las fuerzas que lo hostigan y debe hacer comentarios como: «Los soldados no tienen la culpa pero debía defenderme»; hay una gran diferencia con tantas y tantas historietas donde la muerte es algo constante y hasta normal. En el caso relatado la muerte de esos soldados es sentida profundamente y el dibujante sabe que el lector de Lúpin no está habituado a esa clase de desenlaces dramáticos.

El toque distintivo que hace simpáticas a las historietas publicadas en Lúpin es su pintoresco y particular sentido del humor. Sidoli, tanto en su papel de Tito Sol como firmando Dol, es el responsable de dichas particularidades. así vemos tanto en Bicho y Gordi como en Resorte y en Saltapones un gracioso estilo humorístico, lleno de cartelitos y mensajes escritos por todos lados, en la ropa, en las paredes, en los vehículos, en los aparatos y artefactos. Yendo a ejemplos concretos: la serie de Resorte el ayudante del Profe (que es Dol) es definida como “Tecno-Ciencia Ficción” y como corresponde a dicho género, aquí, en nuestra República se realizan lanzamientos espaciales y se envían hombres y naves hacia el cosmos. En la historia “Pájaros espaciales” tanto Resorte como el Profe y su amigo Febo viajan al espacio, más exactamente hacia un asteroide; y veremos toda una serie de acontecimientos pintorescos y la permanente presencia de jocosos cartelitos: El monitor en la base de operaciones se llama Afuera Visor 2, el ascensor que lleva a los astronautas dice Use la escaleras es más seguro, el monitor del telescopio de la nave es el Afuerascopio, ellos realizan un Asteroidizaje, el traje espacial tiene un cartelito que dice exactamente eso traje espacial; en los tubos de oxígeno dice Aire gratis en uno y Aire de Tandil en el otro. La casa neumática que arman en la superficie del asteroide lleva esta leyenda: Burbuja Lunar, Made in Sarandi Strand, Argentina con la bandera con solcito y todo. Dentro de la burbuja dice: “Achtung! No se olvide el traje espacial antes de salir. Vorsicht!. Mantener una de las dos puertas cerradas al salir. En el traje de astronauta de Febo dice Febo asoma (Es el inicio de la letra de La Marcha de San Lorenzo, canción patriótica). En el visor esta escrito A los otros caños, el Afuerascopio luego es el Afuera Visor. La central espacial es el Cometodromo del Sur, la nave mientras va regresando algo maltrecha muestra la leyenda Sarandi Strand, Argentina e inmediatamente aparece en ella Rakete 3 y Kilmes, Argentina con la banderita y su sol. A veces de cuadrito en cuadrito van cambiando los cartelitos y las leyendas, es como si tuvieran vida o como sucede en los estadios de fútbol en donde las publicidades van mostrándose de inmediato una detrás de otra. Es muy pintoresco. En otro capítulo de Resorte se envía una sonda espacial y la misma se llama Espiador y a continuación dice Argentina, el lanzamiento y los controles se hacen desde el Cosmodromo local.(2)

Lúpin, en sus 44 años de trayectoria como personaje de historieta ha vivido muchísimas aventuras y pasado por diversas etapas. Una de las más logradas es cuando integra un circo volante, brindando espectáculos de acrobacia aérea por los pueblos del país junto con sus amigos Adonis y Tornillo. El nombre elegido es Los diablos del cielo. En uno de esos recorridos yendo de pueblo en pueblo y debido al cansancio y el agotamiento Adonis realiza un mal aterrizaje y rompe su hélice. Lúpin entonces debe volar hacia el Aeroclub durante horas sobre los campos en flor para buscar una hélice de reemplazo que sea resistente para el trabajo. Al llegar a destino se encuentra con su amigo Gafas quien solicito concurre al taller del aeroclub y le entrega una magnifica hélice para el Tiger Moth de Adonis. En ese dialogo entre amigos de l aire Lúpin le dice a Gafas: Estamos hechos unos gitanos del aire. Nuestro domicilio es el avión y nuestro mundo el espacio. Somos libres como los pajaritos. Y el publico responde... Toda una declaración. Complementa y completa lo anterior este dialogo entre los acróbatas -mientras cenan frugalmente- antes de pernoctar en la carpa que armaron sobre la superficie del campito donde aterrizaron cuando la noche se vino encima. Adonis dice: Estoy contento, al público le entusiasma ver el vuelo de los aviones, siempre gustan estas cosas, y hasta ahora tenemos éxito. Lúpin contesta: Es linda esta vida de gitanos del aire...Nos divertimos...Ganamos dinero... Finalmente tercia en la conversación Tornillo (quien esta armando la carpa): ¡Pero como extraño mi mullida camita!...

En Lúpin núm 417 hallamos un curioso caso de impregnación de la Historia en la ficción: El encuentro de Lúpin, Lunfardino y Antoine de Saint Exupery, a la sazón director de la Aeroposta Argentina (Correo aéreo argentino). Lunfardino, viejo mecánico de aviones añora sus tiempos de juventud, Lúpin se lo lleva (en avión, obviamente, en un viejo biplano) al taller de Bochosky. Allí el joven inventor ha creado una maquina del tiempo, introducen a Lunfa en la esfera y el Bocho lo traslada al pasado: 1920. El Lunfa aparece (joven) en una esquina de arrabal y empieza a revivir su pasado: se encuentra con su viejo amigo el abuelo de Lúpin (ambos son jóvenes) y empiezan las aventuras, entre las que se incluyen historia en las que comparten protagonismo Gardel y Saint-Exupery.

Saint-Exupery se inspiro en las charlas con una niña argentina para escribir El Principito. Dichas charlas fueron en la provincia de Entre Ríos durante la estadía en el domicilio de un matrimonio francés amigo de Exupery. La niña era poseedora de una gran sensibilidad e imaginación que impactó al francés. Este hecho, aunque anecdótico, es significativo por cuanto los estudiosos de la literatura lo han ido olvidando.

Lúpin no olvidó incorporar tampoco la memoria de Jorge Newbery (1875-1914, héroe máximo de la aviación argentina) a sus páginas. (3) Jorge Newbery y Carlos Gardel han compartido un mismo destino, no solo han sido amigos e ídolos populares, también poseen una eterna sonrisa carismática y el trágico destino de morir en accidentes de avion; finalmente comparten el destino de ser sepultados rodeados por el dolor de una multitud popular pocas veces vista. Lunfardino -al finalizar el relato sus aventuras como seguidor incondicional de Gardel- comenta: «Despues debido a sus giras lo veíamos poco... Cantó ante Reyes, Príncipes, Presidentes... Y grandes personalidades lo aplaudieron aquí y en Europa...». «¡Qué vida activa! -expresa el joven Lúpin. Sigue el abuelo Lupin-: Así es... Luego el cine.. Las películas... Nueva York... Mas películas... Y al final la gira fatal...».
Lunfardino completa: «Fue el día más triste. Nunca se había visto desde Jorge Newbery un ídolo popular tan sentido». El joven Lúpin acota: «Y en los dos tuvo que ver la aviación ¡Es curioso!» Brillantemente concluye Lunfardino: «¡Es que necesitaban alas pa volar a las estrellas, pibe! ¡Ejem!» «¡Ah, Lunfa solo no más!», celebra el abuelo.
Conmovedores diálogos.

(2) Todo esto es un sueño, y también es edificante e ilusionante, es la utopía de imaginar que desde nuestras tierras se puedan lanzar naves de tecnología compleja y misiones espaciales. La C.N.I.E. (Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales) existe en nuestro país y también la CO.N.A.E (Comision Nacional de Actividades Espaciales). Han enviado diversos satélites al espacio pero esos lanzamientos se realizan desde el exterior. Se realizaron tareas como la de los Sensores Remotos, y también hay jóvenes astronautas argentinos trabajando en la NASA, pero es un sueño aún que todas esas maravillas se efectúen desde aquí.

(3) Fue, por supuesto, Eugenio Zoppi quien realizó su historia en historietas: en Billiken y en el libro de las historietas del dibujante.

Artículo por: Alberto D. Kloster para Tebeosfera
Fuente: http://www.tebeosfera.com/

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